BIDEOA: Feminismo y socialismo (Plenario de Trabajadoras)

Argentinako En defensa del marxismo aldizkariko 48. zenbakian publikatutako El marxismo y la liberación de la mujer trabajadora artikuluaren inguruko azalpen eta ondorio politikoei buruz arituko dira Olga Cristóbal, Cintia Frencia eta Vanina Biasi bideo honetan. Hirurak Plenario de Trabajadoras antolakundeko kideak dira, emakume sozialisten elkargune dena Partido Obrero alderdiaren baitan. Emakume langileon zapalkuntzari aurre Read more about BIDEOA: Feminismo y socialismo (Plenario de Trabajadoras)[…]

REFLEXIÓN TEÓRICO-POLÍTICA DE LA PROBLEMÁTICA DE GÉNERO

Hoy venimos con la intención de exponer las hipótesis provisionales obtenidas de la investigación realizada por las compañeras de ITAIA. Aunque sea una exposición teórica, tiene un objetivo totalmente político: identificar claramente las implicaciones que tiene la problemática de género en la lucha de clases, esto es, situarla dentro de la totalidad. Así, mediante la Read more about REFLEXIÓN TEÓRICO-POLÍTICA DE LA PROBLEMÁTICA DE GÉNERO[…]

8 DE MARZO (III). HUYENDO DE LAS ZARPAS DEL TRIPALIUM, ORGANICEMOS LA HUELGA FEMINISTA DE LAS TRABAJADORAS

Tras pasarnos meses sumergidos en interminables debates con nuestras amigas, compañeras de clase y compañeras militantes, y habernos enredado en una constante lucha interna política, ha llegado la hora para añadir contenidos racionales y ordenar políticamente las intuiciones e ideas que hemos ido desarrollando en reflexiones informales. En la últimas dos entradas hemos tenido la ocasión de presentar nuestro posicionamiento político y de dar algunas pinceladas sobre el sujeto político a organizar. Esta vez, en cambio, es el momento para reflexionar sobre la huelga como herramienta que utilizan diversos sectores para desarrollar o llevar a cabo una lucha. ¿Qué debemos entender como huelga? ¿Quiénes hacen huelga? ¿Para qué hay que emplear la huelga? ¿De qué manera la ha conceptualizado la ciencia proletaria? ¿Y el movimiento feminista hegemónico? Mediante esta entrada, trataremos de contestar a éstas y otras preguntas. Para ello, organizaremos los argumentos de los que nos serviremos en esta entrada de esta forma: primero, presentaremos una breve cronología de la Huelga Feminista, con el objetivo de situar en el tiempo este fenómeno creado y desarrollado en los últimos años. Junto con esto, hablaremos de algunas oportunidades positivas que ha creado la Huelga Feminista, y expondremos algunas limitaciones del planteamiento político propuestos para este día. Mientras tanto, trataremos de exprimir la potencialidad de la Huelga Feminista, es decir, intentaremos explicar cómo debería de ser la Huelga Feminista a fin de que refuerce la capacidad de organización de los trabajadores.

Los inicios de la Huelga Feminista se sitúan cuando la ONU designó el año 1975 como el Año Internacional de la Mujer. Ya que, influidas por este suceso, cinco delegadas de una de las organizaciones feministas de Islandia crearon un Comité, con la intención de organizar eventos novedosos dirigidos a mujeres. Un movimiento de mujeres más radical, Red Stockings (Medias Rojas), propuso la idea de organizar una huelga de mujeres, con la intención de que esto posibilitaría visibilizar el papel fundamental de las mujeres en la sociedad, y hacer ver a la sociedad la diferencia de sueldos y el trabajo de las mujeres dentro y fuera del hogar. Sin embargo, el Comité decidió cambiar la palabra huelga por “día libre” porque sería más fácil de aceptar por las masas, y argumentando que había mayor posibilidad de que las empresarias despidiesen a las mujeres por la huelga que por un día libre. Tras semanas organizando este día, el 24 de octubre de 1975 el 90% de las mujeres islandesas renunciaron al trabajo asalariado, a las tareas del hogar y al cuidado de sus hijos e hijas. La sensación positiva que se generó este día propició que cinco años más tarde Vigdis Finnbogadottir fuese elegida Presidenta de Islandia. Finnbogadottir se convirtió en la primera mujer electa democráticamente en la organización política mundial burguesa. En cualquier caso, esto no supuso el fin de las diferencias, y desde entonces las mujeres trabajadoras han dejado cinco veces su empleo antes de terminar su jornada para visibilizar que no se ha alcanzado la igualdad salarial.

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8 DE MARZO (II). REFLEXIONES SOBRE IDENTIDADES Y EL SUJETO FEMINISTA

La cuestión de la sororidad universal que se ha fortalecido últimamente en el feminismo nos ha creado varias dudas, tal y como lo mencionamos en el texto anterior, a razón de la idea del sujeto que aparece junto a la sororidad universal, y las aliadas y enemigas que se derivan de ésta. Para poder llevar este debate adelante de forma correcta es necesario hacer una lectura histórica del sujeto colectivo durante los últimos años, y tener en cuenta los factores que han influenciado su descenso.

Durante los años 60 y 70 fueron llamativos el descenso de la lucha de clases y el ascenso del neoliberalismo. Este fenómeno no se dio en todos los lugares y momentos a la vez, pero podemos situarlo en estas décadas, aunque, por ejemplo, la historiografía francesa renunció a la teoría marxista desde los años 50.

En aquellos tiempos, las militantes radicales de la década de los 60 perdieron la fe en la oportunidad de llevar a cabo la revolución, y a estas militantes se les sumaron jóvenes afectados por el pesimismo de la época. Varios acontecimientos que se entrecruzaron marcaron aquellos años. Por un lado, la derrota de los movimientos dirigidos por trabajadoras que buscaban construir sociedades cuyo objetivo era la igualdad, sobre todo China y la URSS. Por otro lado, la ofensiva neoliberal dirigida a las condiciones de vida de las trabajadoras (Foley, 2018). Junto con la idea anterior es necesario mencionar las campañas contra el marxismo que llevaron a cabo las intelectuales de izquierdas en las universidades durante los años 80 y 90: renunciaron a la revolución y divulgaron a favor de los pequeños sucesos, dejando de lado la lucha de clases, ahondando en la clasificación de las opresiones y dando una importancia central a la subjetividad. Mediante todo esto lograron dividir la lucha de clases en luchas individuales que no tenían características comunes. Así, aparecieron nuevos movimientos sociales, que, en vez de proponer la resistencia al capitalismo, subrayaban la necesidad de coaliciones plurales en los movimientos reformistas.

Teniendo en cuenta lo mencionado anteriormente, es llamativo cómo se ha apartado la conciencia de clase, como se ha podido observar claramente en los ataques al marxismo en círculos académicos; denominando al marxismo como reduccionista y esencialista, sobre todo por parte de académicas posmodernas, posestructuralistas y posmarxistas. Ante esto, las variadas metodologías alternativas son las que han compuesto el reduccionismo de la clase.

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8 DE MARZO (I). ¡8M DÍA DE LA MUJER TRABAJADORA! ¡SÚMATE A LA HUELGA, SÚMATE A LA REVOLUCIÓN!

Vuelve a acercarse el 8 de marzo y, junto con la simpatía y la sensación de movilización que genera este día, ya han empezado a alborotarse todos los espacios militantes. Andamos nerviosas, tenemos dudas sobre qué, cómo y con quién hacer, no nos aclaramos aunque debatamos… todo esto ambientado por las distintas discusiones que han tenido eco en Euskal Herria en los últimos años. Aún teniendo claro cuál es el norte, es complicado determinar cómo actuar en días concretos. Por ello, para superar nuestras contradicciones y ausencias, y con intención de tomar partido en este contexto, debemos posicionarnos en cuanto a la huelga feminista. Así, esta entrada es para todas aquellas a las que nos invade la sensación de estar perdidas, para explicar cómo nos posicionamos desde Itaia, con la intención de que sea de ayuda para actuar en pueblos, barrios y centros educativos.

Es sabido que, gracias a los planteamientos que hicimos desde el Movimiento Feminista, el año pasado sacamos a millones de personas de todo el mundo a las calles. Y aunque aquél día desbordó de pasión, la lucha ha sobrevivido dentro de unas pocas personas. Es más, las reivindicaciones que se recuerdan tienen poco que ver con la lucha de la emancipación de las mujeres trabajadoras. El Movimiento Feminista continúa emocionándose con las palabras de Rihanna, tratando de corregir la justicia burguesa de los estados español y francés (y sus representantes vascos) y hablando de cooperativismo vasco para el empoderamiento de las mujeres. A la vista está que cometimos algunos errores. Aunque el 8 de marzo de 2018 nos proporcionó algunos resultados, es necesario aprender del trabajo realizado, por lo que, además de valorar los triunfos, tendremos en cuenta los fallos que cometimos y aplicaremos toda esa experiencia en el planteamiento de este año.

Hoy, en esta primera entrada a raíz del 8 de marzo, querríamos poner sobre la mesa dos lecciones que profundizaremos en las siguientes entradas. Por un lado, que es necesario tomar a la clase trabajadora como sujeto para acabar con la opresión de las mujeres trabajadoras. Es decir, tenemos que alejar la lucha feminista de las desposeías de alianzas interclasistas, e incluirla en la independencia de clase. Por otro lado, para que la huelga feminista sea eficaz, tiene que ser un instrumento para construir el socialismo; dicho de otro modo, tenemos que comprender el 8 de marzo como un día de lucha mediante el cual obtendremos objetivos concretos respecto a una estrategia revolucionaria.

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